Sueños de grandeza
Como Schellen-Ursli, ¿no anhelaban todos los obispos poseer la campana más grande? Matthias asiente y se ríe. Berna, que nunca fue sede episcopal, pudo “demostrar de lo que era capaz” con su catedral y sus magníficas campanas.
Técnicamente, no habría sido problema fundir campanas aún mayores, cosa que también se hizo aquí y allá. “Pero, en realidad, esto no tiene mucho sentido”, dice Matthias. Como las campanas enormes también producen sonidos muy agudos y el oído humano no alcanza a percibir las notas muy graves, “el sonido de esos colosos no resulta especialmente agradable”.
Bailando con Susanne
Hay algo que llama la atención según conversamos: Matthias nunca llama “Susanne” a la Campana Mayor. Nos cuenta que el nombre se inventó hace un par de décadas. Parece ser que este apodo cariñoso proviene de un campanero, porque le resultaba igual de difícil guiar los pasos de su mujer Susanne en el baile que hacer repicar la campana mayor.
Las campanas de la catedral
En la grabación del repique de la catedral de Berna, las distintas campanas tocan en el siguiente orden (intervalos en segundos):
0' Campana de plata
4' Campana de oración
9' Campana del penitente
12' Campana de homilía
17' Campana de mediodía
22' Campana Mayor / Susanne
El sonido de la Campana Mayor apenas resulta audible: su bajo se integra tan armoniosamente en el conjunto del repique que, a pesar de su potencia, pasa desapercibido.
revue.link/susanne
Imagínese: lograr que Susanne oscilara utilizando la fuerza muscular no era tarea fácil. Se requerían ocho campaneros. Aún se reconocen las posiciones que adoptaban en el campanario para tirar de las cuerdas. Desde 1944, las campanas de la catedral se accionan con motores eléctricos.
Matthias Walter tiene respuesta a todas las preguntas. Nos explica que las enormes fuerzas que generan las oscilaciones de las campanas se desvían hacia abajo mediante gruesas vigas de madera y, por tanto, no suponen ningún problema. Es más peligroso, dice, cuando la frecuencia de una campana coincide con la vibración de la torre. “Entonces puede producirse un efecto de acumulación, como cuando la gente camina al paso sobre un puente”. De ahí que, “curiosamente”, la campana más peligrosa de la catedral sea la segunda más pequeña.
Comentarios
Comentarios :
Als ein RÜETSCHI schlucke ich alles über Glocken. Vielen Dank für einen interessanten Artikel.